Pocas personas saben cuánto me gusta el cine; está tan pegado a mi vida que me resulta difícil hablar de ello. Me proporciona un placer que sólo algunos libros, algunos lugares y algunas personas pueden regalarme. Soy una espectadora voraz pero muy exigente; también soy una lectora así. Me acerco al cine de forma indiscriminada, emocional.

Me gusta ir al cine tanto como ver películas, por eso, a veces, una mirada, un abrigo, una canción, son suficientes para que salga contenta.

Este es un blog sobre tendencias, no sobre mí, pero termina el año y los gurús mundiales hacemos resúmenes y pronosticamos.

Uno de mis diálogos del año, de ese precioso poema llamado The Village.

Ivy Walker: When we are married, will you dance with me? I find dancing very agreeable. Why can you not say what is in your head?
Lucius Hunt: Why can you not stop saying what is in yours? Why must you lead, when I want to lead? If I want to dance I will ask you to dance. If I want to speak I will open my mouth and speak. Everyone is forever plaguing me to speak further. Why? What good is it to tell you you are in my every thought from the time I wake? What good can come from my saying that I sometimes cannot think clearly or do my work properly? What gain can rise of my telling you the only time I feel fear as others do is when I think of you in harm? That is why I am on this porch, Ivy Walker. I fear for your safety before all others. And yes, I will dance with you on our wedding night.

La actriz mas magnética del año: Kirsten Dunst, en Elizabethtown. Inasequible al desaliento enamora a un sosísimo y perdido Orlando Bloom mientras le roba la función. Yo también quiero ser una chica alegre y tenaz de gorrito rojo.

La historia de amor más compleja y completa: la de Ralph Fiennes y Rachel Weisz en The constant gardener . Señor diplomático, comparto su idea de hogar.

Mi película intermitente preferida: La Mejor Juventud y Los Años Soñados. Vista en varias veces, siempre de noche, envuelta en una manta, como parte de la familia.

Mis lágrimas más inesperadas: Para que no me olvides. Cómo me gusta llorar en el cine y cuánto lo hago.

El peliculón: Match Point.

También ha sido el año en que vi Elephant, escuché a Damien Rice, vi a Tim Robbins de pie delante de Sarah Polley diciéndole que aprendería a nadar por ella, y de muchos más momentos que debo guardar en la retina pero que ahora no recuerdo.

Y 2006 será el año de Marie-Antoniette, de Volver y de los Capotes. También será el año de la consagración de George Clooney como galán talentoso y de los chicos de Brokeback Mountain.

Os regalo el trailer de ésta; la estrenan el 20 de Enero. Encended los altavoces, decid que no os molesten y disfrutar de Heath Ledgerllorando y abrazando una camisa.

Ya lo dije hace unos días: por un 2006 lleno de romanticismo y sutileza.