Me gustan mucho las piscinas. Todas, hasta las de los polideportivos municipales. Siento por ellas una fascinación que ni yo ni, seguro, ningún terapeuta podría explicar.
En los recuerdos más intensos de mi infancia hay una piscina, con frecuencia rodeada de encinas, meriendas y veranos azules. En mis mejores vacaciones ha habido piscinas, en mi casa pluscuamperfecta hay una piscina y en mi idea de paraíso hay una piscina, no tanto para bañarme en ella como para tenerla cerca.
Me gustan las de una calle y las olímpicas, las verdes y las azules, las albercas, las cubiertas, las de campo y las de ciudad, las que cuidan las perspectiva y las que la ignoran.
Me conmueven especialmente cuando están en medio de ciudades calurosas; las veo voluntariosas, como diciendo: "hago lo que puedo". La piscina del Hotel Emperador en Madrid y la del Hotel Doña María en Sevilla, entran dentro de esta categoría.
Me alegran las de plástico, que nunca tienen gente triste cerca; me impresiona verlas en verano en medio de las calles de Manhattan, en Elizabeth St, con niños chapoteando dentro y mesas plegables congeladas en el tiempo.
Dice la revista Forbes que las del Ritz de Paris y la del Mondrian de Los Angeles son dos de las mejores del mundo. Y Forbes y yo pensamos que la del Hyatt de Tokio es otra maravilla que merece la pena una ruina transitoria.
La más bonita que he visto está en el Samode Haveli, de Jaipur. Mármol, gin fizz, toallas blancas perfectas, té en teteras de plata, camas cubiertas para dormir siesta, jacuzzi real a la luz de la luna y silencio. La imagen no le hace justicia, como tampoco se la hacen a las piscinas del Rambagh Palace ni del Ajit Bhawan,
Por supuesto, uno de mis cuentos favoritos es "El Nadador", de John Cheever, la historia de un hombre que cruza su condado camino de su casa atravesando a nado las piscinas de sus amigos y vecinos.
Nota: estaré unos días sin escribir. Volveré muy pronto, dispuesta a tirarme a cualquier piscina, dejando mis tacones en el borde.

Justo estaba por subir a mi blog un texto titulado piscinas, cuando aparezca te lo dedico.
Te olvidas de la del Hotel Cyragan de Estambul, esa que, mirada desde la terraza tomando un Dry Martini, parece que se confunde con las aguas del Bósforo.
Tienes razón Julia, ese hotel es una maravilla absoluta.
que bonito ...
''o te lanzas a la piscina o lo dejamos ahora mismo''. Nunca más le volví a ver.
Odio las piscinas.
Magnífico post, Ana.
Amo la piscina del Hotel Emperador y este verano le voy a dar la oportunidad a la del Eurobuilding. Ya te contaré.
Las piscinas municipales... qué quieres que te diga... yo prefiero hacer pis en mi casa.
me encanta subir al doña maria en pv y tomarme una copita a las 12 de la noche. cuando vengas lo hacemos ok?
Si!!! Y a finales de Julio o primeros de Agosto, cuanto más calor, mejor.
A mí me gustan las piscinas limpias y hermosas, como esas maravillas que nombras,para verlas, no para usarlas. Pero estoy deseando que tú las uses y sigas lanzándote a cualquier piscina, por alta o profunda que sea.
Un conocido me comentó que después de haber tenido la oportunidad de relajarse en los baños Kiraly de Budapest, nada es comparable y dese entonces odia el olor a cloro y el bullicio de algunas "piscinas convencionales". Me dijo que se quedó con las ganas de bañarse en los Baños del Hotel Gellért.
Comparto pasión y me encanta la mía sobre colinas de viñedos y con calle única para hacer metritos relajantes acompasados y luminosos
yo tengo un recuerdo para todos los libros que he llevado a la piscina entre toallas y han vuelto sin leer a casa pero un poco más húmedos. Bon Voyage!
Había un personaje que frecuentaba mucho las piscinas, creo que se llamaba "Jaimito Piscinas"
es así?, lo conoces?
Me ha encantado el blog.
Felicidades. :-)
... sobran las palabras www.vayamarcha.com
Esas piscinas son impresionantes, pero la mia tiene más encanto. En ella encuentro soledad, mi colchoneta y yo soleándonos. Conversaciones con buenos amigos, un remojón en las calurosas sobremesas, un café helado y escuchar. Y disfruto jugando con mis "niños" el deporte piscinero por exelencia el "bestiapolo"... todo vale para meter gol. ¿Qué más le puedo pedir a mi miscina?
Si te gustan las piscinas....check this out!
www.balnearioblancafort.com
Corroboro que la del Mondrian en Los Angeles es preciosa, con esos day beds cuadrados y la vista de la ciudad.
Pero mi pequenya obsesion piscinera en la actualidad son las infinity pools - esas donde el bordillo queda por debajo del nivel del agua. La piscina como experiencia trascendental. Quiero remojarme en una infinity pool a todas horas.
Enseñame tu piscina
La piscina que no habeis de perderos es la Infinity Pool del nuevo Sheraton Krabii (Thailand) que habrirá sus puertas en Noviembre.
La infinity pool más grande de Asia!!!!
Y realmente el el marco excepcional donde se encuentra localizada (sin duda las más bellas vistas y unexplotadas de toda la provincia de Krabii) y el inconfundible Thai-living Style haran de ella la reina de las piscinas en toda Asia.
Un saludo y a zambullirse en ella.
Por algo me dicen "La Coctelera" en los bajos fondos, aunque mi apariencia sea la de una gran señora de la sociedad venezolana; mis instintos van mas allá, en las piscinas siento mas, en la de mi residencia La Floresta de Lecheria.