Lampe Berger: olores y no olores
Soy una fanática tanto de los buenos olores como de los no olores. Si no puedo oler lo que quiero prefiero oler a nada. Esto enlaza ( yo soy así de despierta para pillar el zeitgeist) con la tendencia actual que empuja a purificar los espacios, a eliminar cualquier rastro no sólo de virus o polución, sino cualquier rastro. Punto.
Pero hay formas y formas. Me han regalado una Lampe Berger como la de la imagen. Este tipo de lámpara surgió en 1898 y en sus inicios era un invento para limpiar el aire de los hospitales. A partir de ahí, las botellas se trasladaron a las casas particulares con el mismo sistema e idéntica función. Cocteau y Chanel las usaban y Lalique las diseñaba.
Me gusta mi Lampe Berger porque funciona muy bien y está en el borde de lo cursi (como tantas películas y libros) sin atravesarlo. Además, quién soy yo para contradecir a Chanel y a Cocteau.
dijo
Chica, que los "kill-paf" estan muy bien y son más economicos. Aunque seguramente no tan glamurosos para ti.
8 Marzo 2005 | 01:18 PM