Hace unos días estuve en casa de un amigo recién llegado de Milán. Entre las bolsas desparramadas por la casa había una llena de exquisitos paquetes color beige. No eran de ropa, sino de comida. De comida italiana (Gourmet, te piso el terreno, lo siento) y perfecta.
Mi amigo había ido de compras a Peck, lugar en el que nunca he estado pero del que he oído hablar mucho y era (es) uno de mis santos griales.
Peck es una abacería (adoro la palabra) de lujo, asociemos lujo a calidad y tradición en este caso. Fue fundada en 1883 por un señor checo Francesco Peck. Desde el principio ofreció productos italianos de primera categoría y un espacio al mismo nivel. Hoy Peck lo forman cinco tiendas en una y un restaurante con buenas reseñas que regenta Carlo Cracco. Si los productos son los que vende la tienda y si el cocinero tiene un mínimo de oficio y honestidad honestidad, debe dar comidas míticas. Acaban de unir al imperio Peck un bar: el Peck Italian Bar. No hay franquicias. Apenas hay publicidad.
Ir de tiendas incluye, cada vez con mas frecuencia, supermercados, tiendas de productos delicatessen, buenos ultramarinos, abacerías. El lujo tiene muchas formas y Milan es mucho mas que Gucci y el Duomo. La buena comida no es efímera, por esa razón (hay excepciones) suele ser cara. Los gnocchi de Peck que almorcé ese día ya están guardaditos en mi memoria.

Aquí también hay abacerías, pero creo que el concepto es diferente. Aquí son lugares donde la cerveza o el chatito de vino tinto está unido a la tapa de chacina o conserva que puedes comprar en la mini-tienda adosada... Imagino que no es así esa de la que hablas no...?
Es curioso que en las grandes metrópolis de occidente sea perfectamente posible comer mal, muy mal. Con esto se extiende el absurdo concepto de que hay que pagar caro para poder comer bien, y no hablo de alta cocina si no de calidad en los ingredientes y hosteleros con sentido común. En paises/zonas con altísima tradición culinaria se come muy bien desde 3€ hasta 1000. Y me juego el pescuezo a que en Milan hay cien mil sitios donde se coma mejor (e infinitamente mas económico) que en El Peck este, que no quita que deba ser un festín para los sentidos el local y su oferta.
Salu2
YO TB HE ESTADO EN PECK,ES LO MEJOR QUE HE VISTO EN TIENDAS GOURMET (Y SOY DUEÑA DE UNA) Y HE COMIDO EN CRACO PECK FANTASTICAMENTE Y CON UNA ATENCION Y UN DETALLE QUE NO SE ENCUENTRAN FACILMENTE.ESO ES LO QUE LES DIFERNCIA DEL RESTO
para comida de lujo la de el restaurante de Dolce y Gabbana !!!!