regalobananaDe pequeña iba a la tienda a comprar una goma de borrar y pedía que me la envolvieran. También me gustaba ir a la mercería para comprar medio metro de cinta de raso o tres gomas del pelo. Sólo quería que me lo envolvieran.

Que alguien envuelva algo me produce un efecto hipnótico, pero cada vez envuelven menos, cada vez se usan mas las bolsas de plástico. Hasta las farmacias, uno de mis últimos reductos de envolvente placer, han caído en sus redes.

Yo compro allá donde me envuelven; si además, envuelven bien, con gusto y esmero, me fidelizan. La semana pasada entré tres veces en L´Occitane de la calle Fuencarral, en Madrid con una diferencia de horas para comprar tres productos distintos. Quería tres envoltorios diferentes. Envuelven sin prisa, con cuidado y con alegría. También saben cómo hacerlo en Fuku, en la calle Hortaleza.

No siempre necesito toda una ceremonia para salir satisfecha de una tienda, me sirve la manera que tienen en USA de entender el envoltorio de regalo. En tiendas como Crate and Barrel, Banana Republic, Urban Outfitters o cualquiera otra que tenga muchos clientes y mucho movimiento ofrecen una caja de cartón desmontada y, a veces, varias hojas de tissue, lazos, pegatinas, tarjetas o gomitas ad hoc para cerrar el paquete. Esto me sirve. Si quieres que empaqueten ellos a veces pueden cobrar un extra. En el caso de Banana cobran 5 $. y en el de Urban, 3,5 $.

Creo que la idea de ofrecer al cliente mucho mas que un producto pasa por ocuparse de lo accesorio, por ejemplo, del papel de regalo; lo accesorio, en definitiva, completa lo esencial.

Hasta la venta de papel y formas de envolver evoluciona. Aquí, donde todavía la norma es la pegatina dorada con letra cursiva que dice "Felicidades" tenemos todo que aprender. Hay que quitarle rigor (y papel cello) y hay que añadirle humor y sofisticación.

Aprendamos, si no de los parsimoniosos japoneses hagámoslo de los rápidos neoyorquinos. Pero aprendamos, que llega la Navidad y todos tenéis que hacerme muchos regalos muy bien envueltos, aunque sean gomas de borrar.