Glamour: Fashion, Industrial Design, Architecture
Glamour. Qué palabra tan manoseada. Tanto que está perdiendo brillo. Esta exposición, que se puede ver hasta el 17 de enero en el Museo de Arte Moderno de San Francisco, intenta devolver el lustre al glamour. O al menos enseñarnos a qué se debe (o debía?) el esplendor de la palabra, tan fina ella con su barniz afrancesado.
Mas de cien objetos repasan la historia del glamour. No sólo repasan su evolución, sino que redefinen su significado, lo legitiman situándolo cerca de la creación "seria" y dentro de los muros de un museo.
Esta exposición, al mostrar el glamour en estado puro, afirma de inmediato aquello que no es glamour: lo aburrido, lo obvio, lo excesivamente real y cercano, lo incontrolado, lo esforzado.
Vestidos de Galliano, hoteles de Lapidus, Jaguar y la tienda Prada de de Herzog &De Meuron en Japón demuestran el vertiginoso equilibrio entre lo accesible y lo distante que debe estar presente en toda pieza glamourosa.
Si estos objetos no son distantes por precio lo son porque requieren un físico determinado o una cultura suficiente para apreciarlos. Lejanos, de cualquier forma. Lo suficiente para que los deseemos pero no lo bastante como para que ni nos molestemos en soñar con ellos.
Sueño con todos y los deseo a todos. A los cien.
jm dijo
Ana, H&dM en Tokyo ó Koolhaas en N.Y.?
2 Noviembre 2004 | 07:30 PM