dries No quiero ser pesada escribiendo mucho sobre moda. Estoy saturada de moda. Pero esto es bonito: Dries van Noten acaba de presentar en Paris una colección terriblemente moderna y exquisita.

Lo ha hecho sobre una mesa alrededor de la cual sentó a 500 invitados. Mantel blanco, buen cristal y velas, como deben ser las cenas. Hubo cena y entre plato y plato, comenzó el desfile. Vaya desfile.

Van Notten lleva años haciendo lo que le apetece y "casualmente" este año repasa en esta colección todos los tics de la temporada: vuelos, frunces, lady look, tejidos naturales (rafia, algodón), exotismo controlado, etc. "Casualmente" este año su colección presenta tendencias.

Nada es casual, este diseñador belga no ha hecho mas que diseñar esta temporada lo que ha querido, como siempre; quizás unos zapatos mas mediterráneos, un aire mas fresco, mas sexy, pero ha actuado como suele hacer: con total honestidad y sin perderse de vista a sí mismo. Qué casualidad si coincide con el resto de las propuestas del resto de los diseñadores.

A veces no me gustaba que la ropa de Dries van Noten fuera tan mental y hasta en ocasiones olvidara al cuerpo o renegara de él. Ahora me han cautivado la ropa y la puesta en escena. Ambas derrocharon, sin fuegos artificiales, gracia, sensualidad, refinamiento.

Un desfile o te impone o no es un desfile, es un muestrario.