Jackie

"I have no desire to influence fashions. That is at the bottom of any list."
Jackie O.

Parece increíble que uno de los iconos indiscutibles del estilo del siglo XX pronunciara estas palabras.

Ahora que se celebran cinco años de la muerte de su hijo John John, cuanto mas lo recuerdan, mas me acuerdo de su madre. Pasarán años y el hijo desaparecerá en el limbo de los cuasi-mitos mientras su madre, nacida Jacqueline Lee Bouvier, seguirá viva con su cara de mujer espabilada y su imagen absolutamente moderna.

Releo la frase: ¿cuál sería su lista? Para no querer influir en nada su legado es inmenso.

Su look sigue siendo revisado por personas, personajes, firmas y editoriales de moda. Inspiró una exposición en el mismísimo Costume Institute del Metropolitan de Nueva York : Jackeline Kennedy-The White House Years que está viajando por el mundo; el enfoque es muy claro: explora los años más americanos en los que era primera dama y reina de Camelot.

Phaidon Press aprovechó el tirón mediático para editar un libro muy atractivo, John Fitzgerald Kennedy: A life in pictures que despliega todos los encantos de los Kennedy, cuando eran muchos, jóvenes, guapos, poderosos y felices. El libro se recrea en la atmósfera preppy de la Costa Este, en las tardes en el yate, en los cabellos llenos de salitre, en los ratos de lectura indolente.

Sin embargo, me gustaba mas cuando se convirtió en Onassis, cuando paseaba por la Costa de Amalfi con un pañuelo en la cabeza y unos pantalones Capri disuadiéndonos de por vida al resto de las mujeres de hacer lo mismo. Para entonces ya había asimilado (y hecho suyas) las lecciones que le había dado Diana Vreeland a la que consideraba su mentora. Ambas mujeres cambiaron la moda para siempre, una desde Vogue USA y otra desde su alianza con el poder. Ambas son una buena prueba del poder de la personalidad sobre la belleza, ahora que es tan fácil ser bello.